Forjando Paz con los y las nariñenses. (Nariño la Paz si es Contigo. Segunda entrega)

La última semana de julio el equipo dinamizador de la campaña Forjando Paz de Nariño programó varios encuentros en algunos de sus municipios (Ver nota anterior Nariño la Paz sí es contigo). Pasto, Samaniego, Ipiales, Ricaurte y Llorente, fueron los lugares en los que se llevaron a cabo los encuentros de Forjadores y Forjadoras de Paz en los que se socializaron los Acuerdos que hasta el momento se han pactado en La Habana entre el Gobierno Nacional y las FARC-EP. Esta socialización se caracterizó por una metodología dinámica y contextual con cada uno de los grupos, que permitió el intercambio de saberes desde las experiencias territoriales.

El Encuentro inaugural de este recorrido por Nariño fue en Pasto, en el que 75 personas asistieron a la sede del Sindicato de Maestros de Nariño -SIMANA. Personas de todas las regiones del departamento se dieron cita para la primera escuela de formación de Forjadores y Forjadoras de Paz, la cual contó con la participación por parte de organizaciones campesinas, concejales, líderes juveniles,mujeres, representantes de trabajadores informales, e integrantes de resguardos indígenas y consejos comunitarios.
El equipo pedagógico y dinamizador se trasladó luego al municipio de Samaniego, ubicado al Sur occidente del departamento de Nariño , para el encuentro con 48 estudiantes provenientes de diferentes veredas que validan su bachillerato cada domingo en esta cabecera municipal, este grupo estuvo conformado por jóvenes, mujeres cabeza de familia, vendedores informales y agricultores.

Después de este segundo encuentro, la cita fue con el Movimiento Juvenil de Ipiales que periódicamente se reúne en la Casa de la Cultura. Estos 20 jóvenes abrieron el espacio para la discusión sobre el proceso de Paz, aportando desde su experiencia de trabajo territorial con organizaciones sociales, campesinas, juntas de acción comunal y organizaciones culturales, valiosas enseñanzas en torno a lo ya pactado en La Habana y a espacios para la participación de la sociedad en su conjunto para el momento de la implementación.

El cuarto encuentro se realizó en el municipio de Ricaurte al Sur de Nariño, con líderes de Juntas de Acción Comunal, funcionarios públicos e integrantes de asociaciones campesinas. Se desarrolló una conversaciòn en la que se aclararon dudas el proceso de paz que adelanta el Gobierno con las Farc-EP, las posibilidades de participación durante la implementación, y la necesidad de una Paz Completa en Colombia.

Por último, el equipo dinamizador y pedagógico arribó al municipio de Tumaco para un encuentro con líderes de juntas de acción comunal e integrantes de asociaciones campesinas. Lo que en un inicio fue un taller en el que socializaron los Acuerdos, con el tiempo se constituyó en una conversación de múltiples voces en las que coincidieron los temores por el ascenso de la delincuencia y el paramilitarismo tras la reorganización que las Farc asumirán con la firma del Acuerdo. Sin embargo la esperanza fue una invitada en cada una de las intervenciones, pues la voluntad de aportar en esta época de cambio siempre estuvo presente.

En todos estos encuentros surgieron dudas e inquietudes alrededor de las múltiples percepciones que se tienen sobre el proceso de Paz y lo que se ha pactado. Algunas de estas fueron sobre todo procedimentales en términos del funcionamiento del Plan Nacional de Sustitución de Cultivos de uso ilícito, las zonas veredales y los campamentos, el funcionamiento del fondo de tierras y sus beneficiarios, y el impacto ambiental que puede llegar a tener la construcción de vías de penetración necesarias para la producción, la dejación de las armas y su uso posterior, y el carácter de la reincorporación a la sociedad civil de los excombatientes.

Como resultado de estos encuentros cada uno de los grupos concertó acciones de paz en los territorios que permitan por un lado avanzar hacia la implementación de los Acuerdos de Paz, y por otro, a impulsar la campaña por el Sí para la refrendación de los mismos. Estas acciones se enfocaron a la multiplicación de la información, la socialización de los Acuerdos, y a actividades de impacto masivo como conversatorios por parte de la plataforma de Mujeres por la Paz de Nariño, conciertos, caminatas ecológicas a sitios turísticos del departamento, jornadas ambientales, murales por la paz, peregrinaciones, campamentos juveniles, ferias productivas, entre otras.

Al momento del cierre de estos encuentros se encendió la Llama por la Paz como un acto de esperanza y compromiso frente a los desafíos y retos que como Forjadores y forjadoras de Paz se tiene en este momento histórico para nuestro país.

Es imposible escribir sobre Nariño sin resaltar la riqueza intercultural presente en sus diversos territorios. Interculturalidad que aunque en algunos casos y por cosas puntuales ha generado conflicto, por ejemplo en temas de posesión de las tierras en Municipios como Ricaurte o Samaniego, o de población como en Tumaco, en general ha generado la oportunidad de tener una región que respeta la diversidad y que construye social y políticamente propuestas alternativas de convivencia y reivindicación. Estas experiencias son las pistas para la ruta de la Implementaciòn, en la que sin duda los habitantes participarán activamente en la construcciòn colectiva de Paz desde sus territorios y diversidades.

¡Forjando Paz se transforma y se construye País!

no replies

Leave your comment